Cómo nos fue en el curso de permacultura del pasado fin de semana
Del 12 al 14 de junio tuvimos la suerte de compartir un intenso y enriquecedor curso de introducción a la permacultura entre Loma de Montija y Valmayor de Cuesta Urria. Fueron tres jornadas de aprendizaje y encuentro en las que descubrimos nuevas formas de relacionarnos con el territorio, la producción de alimentos y el cuidado de los ecosistemas que nos sostienen.
La formación comenzó el viernes en Loma de Montija con una aproximación a los fundamentos de la permacultura. A través de sus orígenes, principios éticos y metodologías de diseño, pudimos comprender cómo esta disciplina propone observar la naturaleza para crear sistemas más eficientes y respetuosos con las personas y el entorno. Conceptos como las zonas, las capas o el pensamiento sistémico sirvieron de puerta de entrada a una manera diferente de entender la gestión de nuestros espacios.
Durante la jornada del sábado profundizamos en herramientas prácticas para la observación del territorio, la lectura del paisaje y el análisis de elementos clave como el suelo, el clima o el agua. Por la tarde llegó el momento de aterrizar todos estos conocimientos, y fuimos a visitar una finca en el propio pueblo de Loma de Montija, donde tres de los participantes del curso quieren comenzar un proyecto permacultural.
El domingo nos desplazamos hasta Valmayor de Cuesta Urria para visitar una finca demostrativa en permacultura. Esta última sesión permitió observar sobre el terreno muchas de las cuestiones tratadas durante el curso, conocer soluciones reales aplicadas en un proyecto consolidado y debatir sobre los retos y oportunidades que plantea la transición hacia un modelo permacultural.






